lunes, 23 de enero de 2012

2º ESO: La Odisea

Esta es una sencilla presentación para que recordéis las principales aventuras que el héroe Odiseo, rey de Ítaca, protagonizó en su larguísimo viaje a casa tras haber vencido en la guerra de Troya. Podéis ponerla "a pantalla completa" para apreciar mejor las imágenes.

jueves, 12 de enero de 2012

4º ESO: Análisis de textos argumentativos



Ya están corregidos vuestros trabajos de análisis y comentario de textos argumentativos periodísticos. Sé que ha sido para vosotros un trabajo difícil, ya que la mayoría ni siquiera conocíais la sección de opinión del periódico. En líneas generales, debo decir que el esfuerzo ha valido la pena: vuestros trabajos, con escasas excepciones, muestran que habéis aprendido a reflexionar sobre el contenido de un texto de opinión y esto es un paso importante en la adquisición del sentido crítico, tan importante para andar por la vida.

El trabajo, recordaréis, consistía en lo siguiente:

- Selección de un texto opinativo interesante y adecuado para el análisis (para ello debíais leer la prensa diaria y semanal que se os proporcionaba en clase o la que vosotros mismos escogíais en Intenet).

- Lectura atenta, aclaración de dudas de contenido y subrayado de ideas principales.

- Esquema de ideas principales y secundarias.

- Resumen del texto

- Análisis y comentario de su estructura argumentativa.

- Opinión personal del alumno


Muchos alumnos habéis conseguido extraer de los textos ideas acertadas y plasmar por escrito vuestras reflexiones sobre ellas. Entre los trabajos mejores se encuentran los de Marta Bouzón, Alba Martínez, Alba Suárez, Paula Perdiz o Aitor González. Reproduzco íntegro (solo prenscindo del subrayado de ideas) el trabajo de Marta Bouzón que, aunque no es perfecto, creo que puede servir de modelo y orientación a algunos compañeros.




Trabajo de Marta Bouzón Tellado: Los huesos del general (artículo escrito por Fernando Ónega, publicado en La Voz de Galicia el 30 de noviembre de 2011).

Ideas principales:

- Ni Rajoy ha pensado nunca en cambiar los restos del general, ni está dispuesto a pensarlo al menos en su primer mandato.

- Meterse ahora en la gresca del traslado de los restos del anterior jefe de Estado, cuando tiene por delante el paro, el déficit, la credibilidad europea y de los mercados, las reformas o incluso las complicaciones posibles del caso Urdangarín, le debe parecer la forma más pintoresca de perder el tiempo.

- La comisión que estudió el futuro del Valle de los Caídos y recomienda la exhumación del cadáver ya puede poner sus conclusiones en la carpeta de asuntos que el tiempo resolverá (es decir, el olvido).

- Si la memoria de Franco todavía crispa a la sociedad, no hay por qué andar moviendo sus huesos y organizando nuevos entierros en un espectáculo propio de la España más fúnebre.

Ideas secundarias

- Las nuevas generaciones apenas saben quién ha sido Franco, porque ocupa unas líneas en sus libros de texto.
- El acuerdo parlamentario sería inviable si el PP se opusiera al traslado.
- Oposición de la familia del general.

Resumen:

La comisión que estudió la posibilidad de exhumar el cadáver de Francisco Franco no va a conseguir su objetivo, ya que ante el negro futuro que se nos presenta con esta crisis, la presión europea, el déficit, el paro y todos los problemas que asolan nuestro país, es obvio que esa será la última propuesta en la que se fijará el actual presidente electo Mariano Rajoy. Al haber conseguido el PP la mayoría absoluta en las elecciones, si se opone al proyecto, este nunca se realizará por mucho que luchen por ello. A esto se le suma la oposición de la familia del antiguo dictador.
El autor da la opinión sobre el tema, alegando que hay cosas mucho más importantes en las que fijarse hoy en día como para andar removiendo el pasado.

Análisis del texto:

Dentro del mismo texto hay dos subtextos con sus respectivas tesis, y cada uno tiene una estructura sintética, con la argumentación al principio y la tesis al final.
En general, es un texto muy crítico e irónico, basado en las intuiciones del propio autor. En todo momento trata de implicar al lector con claros intentos de incluirlo en el texto (“Les propongo un juego muy entretenido”), usa un lenguaje claro, ni demasiado culto ni demasiado vulgar, buscando el término medio para facilitar el entendimiento de todos los lectores y utiliza muchos adjetivos que pretenden hacer más sencilla la comprensión del artículo.

El texto se divide en dos partes claramente diferenciadas: la primera, en la que se enuncia la primera tesis, trata el tema de forma general, haciendo conjeturas de lo que hará el gobierno.
La tesis de esta primera parte es la siguiente: El antiguo gobierno español estaba más preocupado en remover el pasado que de tratar de solucionar los problemas que asolan nuestro país. Se apoya en las conjeturas e intuiciones del autor sobre lo que él cree que hará el gobierno. Como argumentación utiliza muchos hechos como el paro y el déficit.
En esta parte el autor incluye sus propias opiniones, como la afirmación de que Rajoy no ha pensado nunca en cambiar de sitio los restos de Franco o que para él este asunto es uno de los entretenimientos del antiguo gobierno.
Entre los recursos estilísticos que utiliza se puede destacar la comparación que el autor hace entre la simpatía que siente Rajoy por la ley de memoria histórica y los movimientos separatistas. También hay una elaborada metáfora que dice que el olvido es una carpeta de asuntos que el tiempo resolverá. Se vale de la hipérbole al referirse a “las diez mil excusas” que podría dar la familia del general.



En la segunda parte, que contiene la segunda tesis, argumenta su oposición al traslado.
La segunda tesis es la siguiente: Los restos de Francisco Franco no deberían moverse de su sitio, por lo menos en la actualidad. Es la tesis principal, ya que expresa la verdadera opinión del autor. Se apoya en un argumento de autoridad: los votos de González-Trevijano, Feliciano Barros y Herrero de Miñón, que sostienen que no es conveniente exhumar el cadáver de Franco por las implicaciones que esto traería.
También se basa en que, en su opinión, “la memoria de Franco todavía crispa a la sociedad”. Habla de la sociedad en general, que todavía está dolida por los años de la guerra. En un clara metáfora, define la basílica como un lugar de memoria reconciliada.

La conclusión es que el autor no apoya la exhumación del cadáver y está de acuerdo con aquellos que se oponen. Además está prácticamente seguro de que no se llevará a cabo mientras el PP esté al mando.

Opinión personal:

Coincido con el autor en que, tal y como está ahora nuestro país, “sin un duro”, ¿de verdad pretenden gastar el dinero público en exhumar un cadáver? Y al parecer, han escogido el momento clave, cuando el paro y la presión europea golpean duramente a nuestro país. Tal vez fue ese el problema del gobierno saliente, que prestó más atención a asuntos como este que a levantar el país. Es hora de poner cada cosa en su lugar.
Sin embargo, discrepo de él en otro punto, ya que estoy de acuerdo con los que opinan que el general no debería estar enterrado en el Valle de los Caídos, ya que supuestamente allí solo deberían estar enterrados los caídos en la batalla y algunos podrían ofenderse por este hecho.
Otro tema que quizá lleve a la ruina a nuestra sociedad es la incapacidad que tiene de cerrar capítulos ya pasados hace casi siete décadas. No nos podemos olvidar de que en la guerra hubo dos bandos que cometieron las mismas atrocidades, solo que tras haber ganado el bando franquista, parece que el bando republicano quedó eximido de toda responsabilidad y culpabilidad. Por lo tanto, todo lo relacionado con la derecha, o incluso con el amor a España, se asocia rápidamente a lo oscuro, cruel e innombrable. La herida que nos ha causado aquella época divide nuestro país y, hasta que se rompan las diferencias, no podremos progresar.

Marta Bouzón Tellado (4º ESO)

miércoles, 11 de enero de 2012

2º ESO: "El pececito de oro"



Al estudiar los cuentos folclóricos y populares, no podíamos dejar de tener en cuenta a Aleksander Afanásiev (1826-1871) que, al igual que los hermanos Grimm en Alemania, se dedicó a la ardua labor de recopilar los cuentos populares de tradición oral de las tierras eslavas. Entre esos cuentos, se encuentra "El pececito de oro", una historia con componentes mágicos muy similar a otras muchas que conocemos.

Los alumnos de 2º ESO han reescrito "El pececito de oro" a partir del planteamiento del relato. El cuento comienza así (según la traducción de Cuentos populares rusos, ed. Anaya):

En la isla de Buyán había una isba pequeña, muy destartalada, donde un viejo y una vieja vivían muy humildemente. El viejo fabricó una red para salir a pescar. Un día lanzó la red, y al tirar de ella, le pareció más pesada que nunca. Cuando al fin la sacó con mucho esfuerzo, vio que estaba vacía. Solo había dentro un pececito de oro. Y este le habló con palabra humana:
-- No me saques del agua, buen hombre. Deja que vuelva al mar azul. Puedo serte útil y haré que se cumplan todos tus deseos
. [...]



Y así la coninuó Ainhoa Corbacho:

El hombre, impresionado, se restregó los ojos para asegurarse de que no era un sueño. Aceptó la proposición del animal y este, a cambio, le concedería tres deseos.

- Bien, te soltaré. Pero primero concédeme mis tres deseos -afirmó el hombre con gran seriedad.
-Está bien, pídeme lo que quieras -insinuó el pececito.
- Mi primer deseo es... ¡tener mucho dinero! -exclamó el viejo.

Aún no había acabado la palabra "dinero" y ya tenía detrás una enorme montaña de monedas y billetes.

-¡Estupendo! Mi segundo deseo es... ¡que mi señora se vuelva joven y guapa!- exclamó el hombre.

El pececito movió su aleta y allí mismo apareció una señorita joven y guapa.

- ¡Bien! y ahora, mi último deseo es tener una casa grande -anunció el señor.

El animal cerró los ojos y cuando los abrió había una casa tal y como se la habían pedido.

-¡Ahora me tienes que soltar! -exigió el animal.

- ¿Soltar? ¿Quién ha dicho nada de soltar? -preguntó el hombre con gran maldad.

Mató al pececito y se lo comió. Al cabo de unos meses todo empeoró. La mujer se fue y se llevó todo el dinero y, al no poder pagar la casa, se la quitaron. El hombre, triste por perder sus pertenencias, se quedó dormido en su pequeña barca, que era lo único que le quedaba, y tuvo un sueño. En ese sueño aparecía el pececito, que le dijo:

-Has tenido suerte, ya que todo ha sido solo un sueño, pero recuerda: ¡La avaricia rompió el saco!

Nada más terminar la frase, el hombre se despertó en su barca. La red estaba llena de peces y regresó a su casa feliz
.


(Enhorabuena, Ainhoa. Aunque la redacción sea sin duda mejorable, no has cometido ninguna falta de ortografía grave. La historia es bastante coherente. Has mejorado tu escritura).


Así la continuó Andrea Fernández Sotelino:

El hombre no tenía claro cuáles iban a ser sus deseos y pensó que tener salud era lo imprescindible, así que le dijo al pez que quería tener mucha salud. El pez obedeciendo sus órdenes le concedió su primer deseo.

Al día siguiente, después de mucho pensar en su segundo deseo, se decidió por una caña de pescar nueva y el pez le concedió su segundo deseo.

Se fue a pescar a la mañana siguiente con su caña nueva y se dijo a sí mismo:

- Yo ya voy viejo y esta caña no la voy a poder usar mucho, así que ¡ya sé cuál será mi tercer deseo! Y esa misma tarde fue muy ilusionado a buscar al pez y le dijo:

-¡Ya sé cuál es mi tercer deseo!

El pez entusiasmado le contestó:

- ¿Ah, sí? ¡Sorpréndeme!

-¡Quiero ser inmortal!

El pez se sorprendió y abrió sus pequeños ojos lo más que pudo y con su pequeño corazón latiendo a mil por hora le concedió al hombre su tercer y último deseo.

Años y años después el pobre hombre seguía pescando con aquella caña que un día le había pedido a un pez. Al anciano lo miraban de modo extraño las gentes de todo el mundo, pero él susurraba entre el pelo de su larga barba:

- Miradme como queráis, pero ¡nunca tendréis la suerte que tuve yo!


(Bien, Andrea. También tu texto es coherente y bastante bien construido. He añadido tres tildes que te faltaban y he suprimido una que te sobraba. ¿Cuándo os entrará en la cabeza que el verbo "fue" no lleva tilde? Lee con calma las anotaciones que he añadido a la versión manuscrita: son sugerencias para mejorar el escrito y no cometer los mismo errores en el futuro. Vas bien. Continúa mejorando tus escritos.)


Y esta es la versión de Martín Extremadura:

El hombre aceptó el trato que le hizo el pececito, entonces empezó a pedir una casa nueva, un coche nuevo, una piscina, ser rico y todo lo que se le pasaba por la cabeza. El pececito le advirtió que no debería pedir tantas cosas para él, sino pedir algo para los necesitados, pero el hombre amenazó con matarlo. El pececito, como todos los días, se asomaba a la orilla del río para cumplir sus deseos. El hombre pedía cada vez más cosas y el pez parecía cada día más agotado.

Un buen día, o más bien mal día, el pececito apareció flotando muerto en la orilla del río. El hombre comprendió que él era el culpable de la muerte del pez, pero ya era irremediable. Lo pensó bien y al día siguiente cogió todo lo que tenía y lo vendió, y el dinero que sacó se lo dio a los necesitados. Ahora sigue viviendo como antes de haber pedido los deseos. Enterró al pez y se quedó con una escama de oro de recuerdo
.



Si queréis leer completo el cuento recogido por Afanásiev, lo podéis hacer en el siguiente enlace: El pez de oro (cuento folclórico ruso).